Nuevos estudios para acabar con la obesidad

Investigadores de la compañía farmacéutica Zafgen están trabajando sobre un nuevo enfoque terapéutico para acabar con la obesidad, basado en un fármaco experimental que está diseñado para hacer que el cuerpo produzca menos grasa y queme el exceso como combustible.

A diferencia de las terapias rivales que suprimen el apetito, el fármaco de Zafgen, denominado ‘Beloranib’, trabaja sobre el cuerpo y no en la mente.Estudios sobre la Obesidad

“Esto ocurre en contraste con otros agentes que en realidad sólo afectan el hambre y no restauran efectivamente el equilibrio de la grasa”, ha señalado a Reuters el presidente ejecutivo de Zafgen, Thomas Hughes.

Aunque destacan que los datos iniciales son prometedores, destacan que el fármaco está a años de distancia de llegar al mercado. Sin embargo, la compañía que desarrolla el medicamento cree que podría terminar como un “éxito de ventas”.

“Muchos de los fármacos se han enfocado históricamente en trabajar las señales en una pequeña área del hipotálamo”, ha añadido Kevin Starr, socio de Third Rock Ventures, un inversor en Zafgen.

“Esto está muy cerca de las señales de satisfacción y tristeza. La depresión y los pensamientos suicidas son corregulados por la misma área del hipotálamo”, dijo Starr, cuya firma se especializa en invertir en compañías farmacéuticas innovadoras.

Hasta el momento el beloranib es seguro en los ensayos ya que no se han reportado incidentes de gravedad. Los efectos secundarios más comunes fueron náuseas, vómitos y alteraciones del sueño.

Más de un tercio de los estadounidenses son obesos, una condición que puede generar enfermedades cardíacas y diabetes. Concretamente, se estima que el coste de la obesidad al sistema de salud del país puede llegar a los 210.000 millones de dólares al año (157.000 millones de euros).

Arena Pharmaceuticals y Vivus luchan, desde que sus tratamientos recibieran la aprobación a mediados del 2012, por conquistar el mercado de pérdida de peso.

Pero las ventas no han superado las expectativas, según señalan algunos analistas por sus malas estrategias de ventas; no obstante, los médicos parecen no estar convencidos por sus posibles efectos secundarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro + diecinueve =

*