¿Quién no ha oído alguna vez aquello de ‘somos lo que comemos’?

Llegados a una etapa de nuestra vida…mucho más!

Ya estamos en verano y esto se nota por la presencia del sol y las altas temperaturas que nos empujan a disfrutar de playas y piscinas para poder refrescarnos y relajarnos.

Girasol

El final de la primavera es una época de cambios con la presencia en muchos lugares de tormentas y fenómenos meteorológicos que pueden alterar nuestro estado de ánimo.

  En el caso de las mujeres estos cambios anímicos se producen con más frecuencia con los cambios de estación. Tanto en la mujer menopáusica como en la mujer que aún tiene la menstruación.

  ¿Qué síntomas son los más frecuentes cuando llega la menopausia?

Uno de los síntomas más frecuentes que se producen en la mayoría de mujeres que llegan a la menopausia o son los sofocos. Estos se describen como una sensación de calor que sube desde la zona pectoral hasta el rostro.

Los sofocos suelen aparecer con la disminución de los niveles de estradiol, la hormona femenina, y tanto su duración como su intensidad varían de una mujer a otra. Por ejemplo hay mujeres que presentan pocos sofocos pero que las hace enrojecer de manera súbita y quedan empapadas de sudor. En otros casos los sofocos se presentan con una intensidad menor pero en mayor número. Cada mujer es un caso distinto y no se puede predecir con anterioridad si se va a producir una situación u otra, pero parece estar relacionado con la genética ya que las hijas suelen presentar una menopausia similar a la de sus predecesoras.

Y como os decía llega el verano, el calor, el bochorno, etc….y en esta época es cuando peor lo pasan las mujeres con sofocos. Como en otras muchas situaciones, la naturaleza nos aporta soluciones para reducir las molestias ocasionadas por la reducción de los niveles de estrógenos. Y además ya la conocéis, la SOJA. Esta planta contiene unas sustancias llamadas fitoesteroles con una elevada similitud con los estrógenos. Estas sustancias pueden ayudar a reducir los sofocos y otros síntomas relacionados con la menopausia como la sequedad de piel y mucosas y los cambios de humor, por ejemplo.

Como os decía anteriormente, cada mujer sufre de manera diferente los síntomas de la menopausia, unas con síntomas de intensidad muy alta y otras que apenas notan los síntomas de la disminución de los niveles de hormonas. Lo que sí se ha podido probar en algunos estudios es que en sociedades orientales, las mujeres que llegan a la menopausia tienen menos síntomas y de menor intensidad que las mujeres occidentales.

Este fenómeno se ha relacionada con la dieta que siguen unas sociedades y otras. La presencia de la soja en la sociedad oriental se ha relacionado directamente con una menopausia más placida para la mujer oriental.

Ya lo dice el refrán : “somos lo que comemos.”

Hasta pronto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

seis + veinte =

*